La raza bengala o bengali es un gato muy sensible y que presta mucha atención al humor de las personas que lo rodean. Estas características lo convierten en un excelente animal de compañía y le permiten adaptarse con extrema facilidad a cualquier ambiente doméstico, haciéndose amigo de todos los miembros de la familia, independientemente de la edad de estos.
Esta capacidad de instaurar buenas relaciones impide determinar con precisión las características de su dueño ideal, porque puede gustar a muchos tipos de personas, que lo convertirán en el pequeño leopardo de la casa. La única exigencia que debemos respetarle es la de movimiento y libertad.
Orígenes
El gato de Bengala o Bengali puede vanagloriarse de tener sangre salvaje en sus venas, puesto que desciende delFelis benga-lensis, el pequeño leopardo salvaje asiático. Su historia empezó en 1963, cuando Joan Sugden, cria-dora afincada en Puma, adquirió un ejemplar hembra que apareó en repetidas ocasiones con su gato (de color negro). De esta unión nació Kinkin, una magnifica hembra muy parecida a la madre y de aspecto salvaje.
Satisfecha por el magnífico aspecto de este ejemplar, loan Sugden se propuso producir más cachonos similares. Sin embargo, motivos familiares y económicos la obliga-ron a abandonar el anhelado proyecto. A finales de los años setenta, Sugden se enteró casual-mente de que un investigador californiano, William Centerwall, estaba realizando unas investigaciones acerca delFelis bengalensis, porque creía que era inmune a la leucemia felina. Así, con el objeto de estudiar el sistema inmunitario del animal en cuestión, cruzó el pequeño leopardo asiático con el gato doméstico estadounidense.
Para Joan Sudgen esto significó la ocasión de reemprender el proyecto que años atrás había tenido que abandonar: la creación de un gato doméstico con características simila-res a las de un leopardo. Contactó con el doctor Centerwall, quien le confió ocho hembras híbridas (de primera genera-ción), que apareó con gatos de diferentes razas, uno de los cuales era un mau egipcio Los primeros ejemplares se dieron a conocer en 1983.
Joan Sugden los presentó a la asociación felina inter-nacional TICA, que los incluyó en la sección de nuevas razas y colores, con el nombre de bengala, en honor a su progenitor. Un año importante para esta raza fue 1985, porque por primera vez participó en una exposición felina. El reconocimiento oficial de la raza no tuvo lugar hasta 1991 y desde entonces puede competir en campeonatos.
Carácter
El bengala tiene un aspecto salvaje y un carácter muy dulce. Bajo la apariencia de un leopardo se esconde un dócil gato doméstico. El carácter sociable se ha obtenido mediante una estricta selección que ha durado años, y con la que se ha conseguido conservar la apariencia y el carácter independiente del leopardo, y compensarlos con el cariño y la docilidad del gato.
La persona que decida tener un bengala en casa no podrá evitar quedarse prendado de la dulzura y de la sen-sibilidad de este animal, capaz de comprender el estado de ánimo del dueño. Este gato tranquilo y apacible es simpático, inteligente, aventurero, y extraordinariamente vital y juguetón. No es insistente ni agobiante, justamente por la capacidad de percibir el humor y de respetar las sensaciones de la persona que se ocupa de él. Le gusta que lo mimen y lo acaricien, a lo que corresponde con grandes muestras de cariño.
El bengala es también un gran cazador, instinto que manifiesta sobre todo en el juego: le gusta saltar y trepar por todas partes (cortinas, árboles) y necesita espacio para hacer ejercicio. Además, tiene una característica contra-ria a la naturaleza felina: al igual que el abisinio, le gusta mucho el agua. No maúlla mucho y su voz es discreta, aunque recuerda mucho a la de una fiera, otra peculiaridad heredada de su antepasado leopardo.


LAS DIFICULTADES DE LA CRÍA

La cría del bengala ocasiona no pocas dificultades a los criadores. Generalmente Los machos de primera generación son estériles y, en consecuencia, son castrados, lo cual Lleva a los aficionados a colaborar pan perfeccionar la selección: se Intercambian hem-bras, sementales y cachorros, y reaparean las hembras con ma-chos de segunda o tercera generación.
El bengala ideal

El bengala tiene un aspecto salvaje y un cuerpo atlético poderoso y de movimientos elegantes.
El tronco es largo y robusto, de dimensiones que pueden variar de medianas a grandes. La osamenta es fuerte y la musculatura poderosa (sobre todo en los machos). La cabeza es amplia, tiene forma de cuña redondeada y es un poco pequeña en relación con el cuerpo.
El cuello es largo y proporcionado con la cabeza. La trufa, que forma una curva cóncava, es grande y ancha. El hocico es amplio y lleno, con un folículo piloso prominente y ancho, y con los pómulos pronunciados y altos. Las orejas, anchas en la base y redondeadas en la punta, son cortas y están si-tuadas en los ángulos de la cabeza.
Los ojos son grandes, un poco hundidos e inclinados hacia la base de las orejas (pueden ser ligeramente almendrados). Las patas son de mediana longitud (las posteriores un poco más largas que las anteriores), con pies grandes y
redondos.
La cola es larga, mediana o grande, gruesa en la base, y tiende a afinarse hacia la punta. El manto es brillante, suave y denso, y la longitud del pelo va de corto a medio. El macho tiene un crecimiento rápido y alcanza los 5 o 6 kg de peso. La hembra se desarrolla con más lentitud y es más ligera (tiene un peso medio de 3 a 4 kg).
Colores del pelo

El manto del bengala es especial tanto en el dibujo como en el color. Están admitidos dos tipos de dibujo: el spotted y el marbled. En el spotted, las manchas (spots) están dispuestas de forma casual o están alineadas horizontalmente contras-tando con el color de base. En el marbled la disposición de las manchas también es casual y horizontal, pero crean un contraste diferente: además del color de la base y de las manchas, aparece una línea oscura que las delimita y crea un contraste extremo, con formas distintas y contornos limpios.
Por lo que respecta al color, están admitidas tres tonali-dades: brown tabby, seal point y seal sepia tabby.
- La variedad brown tabby admite todas las variaciones del brown aportad tabby. Es preferible una importante participación del rojo porque aporta al color de base un tono amarillo, crema cálido, marrón claro o naranja. Las manchas son de color negro, marrón, marrón claro, canela o chocolate. Alrededor de los ojos aparecen unas áreas claras, y el color de los folículos pilosos, del mentón, del pecho, del vientre y del interior de las extremidades es casi blanco. El contorno de los ojos, de los labios y de la nariz es negro, y la trufa es de color rojo teja. Las almohadillas plantares y la punta de la cola deben ser negros.
- En la variedad seal tabby point el color de base tiene una tonalidad entre el marfil y el crema. El color de los mar-kings abarca el marrón fuego oscuro, el marrón claro, el cuero o el crema cálido. La diferencia entre el color de los markings y el color de los points es mínima. La punta de la cola es marrón fuego oscuro.
- En el seal sepia tabby el color de base es marfil, crema o cuero claro. El dibujo se ve claramente y puede tener varias tonalidades, del marrón canela al chocolate fon-dant. Las áreas alrededor de los ojos, el folículo piloso y el mentón son de color marfil crema. Debe haber poca diferencia entre el color de los markings y el de los points. Las almohadillas plantares son marrón oscuro y se ad-mite una tonalidad rosada. La punta de la cola es de color chocolate.
El color de los ojos puede ser azul en los seal tabby point, verdemar en los seal sepia tabby y de oro a verde en los brown tabby.
Gato begali cuidados

El principal problema que se nos puede plantear al adquirir un cachorro de bengala tiene que ver con el ca-rácter, pero esto se resuelve fácilmente siguiendo unas reglas simples pero claras. Conviene saber que el bengala se considera doméstico a partir de la tercera generación. Los cachorros de la primera tienen que ser separados poco después de nacer y confiarse a una gata doméstica; de este modo pierden toda referencia con lo salvaje, y aprenden la gestualidad deljuego y del comportamiento social. La con-vivencia con cachorros domésticos favorece el desarrollo de una conducta apta para la vida en casa, como el uso de la bandeja con arena absorbente (el bengala orina y defeca en el agua para borrar rápidamente su rastro).
